Patrones Alimenticios

 

Al levantarse

Te verde, te rojo, café de cereales, café natural no torrefacto y otros (ver lista) solos o con leche de soja, de almendras, avena, de arroz, avellanas.

 

Desayuno

•Yogur natural de cabra o de vaca o de soja, cada día.

•Muesli (conjunto de copos de cereales con frutos secos). Procurar comprar los que no contengan gluten, como por ejemplo el amaranto.

‒ También se puede preparar el muesli con copos de cereales (1quínoa, arroz, avena u otros) y piñones, avellanas, almendras y nueces, cacahuetes. Arándanos, pasas, orejones.

•Semillas de goji, girasol, de calabaza y de sésamo. No olvidarlas por su riqueza en nutrientes.

 

A media mañana2

Fruta del tiempo, una o más piezas dependiendo del tamaño.

 

Comida

•Arroz integral3 – Por lo menos tres veces a la semana.

•Verdura del tiempo, cada día. No congelada ni de invernadero o cámara. Puede comerse hervida, horneada, a la plancha, rehogada, en papillote, vapor, en ensalada.

‒ Segundos platos:

•Pescado4, a poder ser fresco – una o dos veces a la semana.

•Legumbres naturales5 remojadas y cocidas en casa – dos o tres veces semana.

•Un trozo de queso con seis nueces – una o dos veces a la semana. La combinación es muy buena, tanto por la variedad de minerales como por la calidad de la proteína.

•Tofu6 a la plancha con un rehogado de verduras y setas, probad además con fruta como la manzana. Asimismo con unos frutos secos picados – una o dos veces a la semana.

•Dos huevos a la semana, siempre que sea posible fecundados por el gallo. En tortilla sola, o con verduras. Fritos o escaldados (pochos). Duros o pasados por agua.

•Aves7, que sean alimentadas con grano, no con piensos y hormonas – una vez por  semana, dependiendo del grupo sanguíneo.

•Carne (mamíferos), alimentados de forma natural – una vez a la semana, cada diez días o cada mes, según grupo sanguíneo. La carne de calidad puede ser cocinada a la plancha, rehogada con verduras, al horno, etcétera.

•Algún día fideos de quínoa8, o de otros cereales que no contengan mucho gluten, como de algas marinas, soja o de arroz.

 

Merienda

Fruta del tiempo (los postres del mediodía). Los niños pueden tomarla con yogur natural y un puñadito de frutos secos crudos.

 

Cena9

•Sopas o purés de verdura o verdura cocida o a la plancha, utilizar siempre las verduras que la naturaleza nos ofrece en cada estación. Añadir dos o más cucharadas de mijo o arroz integral u otro cereal previamente cocido, o comerlos en forma de escalopa o croqueta10.

‒ Asimismo, se puede hacer un rehogado de verduras: cebollas, zanahorias, setas (variarlas), con  ajo y perejil y juntarlas al cereal escogido.

•Fruta del tiempo asada o hervida. Una vez fría se la puede incorporar un poco de yogur y una pizca de canela en polvo. Cocerla al mediodía para que esté fresca por la noche, solo necesita unos minutos de cocción con agua y un trozo de piel de limón.

 

Utilizar las especies (pizca) a la hora de cocinar, dan un toque especial a los alimentos.

 

Disponer los alimentos según los grupos sanguíneos expuestos por el Dr. Peter D’Adamo, por lo que cada persona deberá tenerlo en cuenta a la hora de consumir los cereales, verduras, frutas, frutos secos, productos animales, etcétera, que más le convengan.

 

ANOTACIONES

1Se puede preparar un exquisito y nutritivo muesli con dos o más cucharadas de quínoa en grano remojada en agua o zumo natural entren doce y veinticuatro horas. Tomarla con yogur natural, un puñadito de semillas, fruta y frutos secos. Cambiar al gusto la fruta y los frutos secos. Asimismo, se puede hacer pasteles con ella añadiendo un trozo de moniato cocido, mantequilla, huevo, leche vegetal, frutos secos triturados, harina sin gluten y un poco de fructosa.

2Los niños pueden llevarse al colegio frutos secos con una galleta de siete cereales, o pan elaborado con levadura madre y un poco de queso; untado con paté vegetal hecho en casa; o con dos tabletas de chocolate negro. Un trozo de pastel elaborado con fruta y frutos secos. Fruta del tiempo sola o acompañada de una barrita de cereales y semillas.

3El arroz comerlo a la cubana, con un sofrito hecho en casa, paella con pescado, en ensaladas y unido a verduras y fruta del tiempo; añadido a los purés, al caldo de pescado o al de pollo y con unos fideítos finos. Junto a las legumbres para completar la proteína, como por ejemplo lentejas con arroz integral; ensalada con queso, pasas y nueces; de frutas y verduras; o con un rehogado de verduras o setas. Pasteles o tartas.

4El pescado a la plancha, en papillote con verduras, al horno o con verduras rehogadas. También hervido: poner un poco de agua en ebullición agregar una cebolla y una patata troceadas, dos dientes de ajo, aceite de oliva crudo; cuando ya casi esté todo cocido añadir el pescado enharinado (la merluza y el bacalao son perfectos) con un poco de perejil picado; cocer unos minutos.

5Las leguminosas se pueden cocer para varios días e incluso dejar las sobrantes en el congelador, ya que las proteínas y minerales que contienen no las perjudica la congelación.

•Una vez remojadas, cocerlas solas, excepto las lentejas y la soja verde que aceptan muy bien las verduras como la cebolla, los ajos, el perejil, un tomate entero y una o dos hojas de laurel. Las judías secas, la soja blanca y las lentejas añadirlas al agua fría, cocción suave con la olla tapada. Tened cuidado que la cocción de la soja blanca dura mucho más tiempo. •Los garbanzos deben ponerse en agua hirviendo y que esta cocción se mantenga durante todo el proceso, ya que si se para es muy difícil que estos queden blandos. La sal al finalizar la cocción de todas las legumbres. Se pueden unir a verduras rehogadas o se pueden guisar con un sofrito previamente hecho.

•Hacer ensaladas de garbanzos, judías, lentejas o soja con verduras del tiempo cortaditas o ralladas. Atún o bacalao remojado desmenuzado o sobrantes de pescado cortado pequeño, ajo, perejil y aceite de oliva de 1ª presión en frio.

6Existen diferentes formatos de tofu en el mercado, aunque puede hacerse en casa pero es laborioso. Se trata del queso de la soja blanca. Uno de los más agradables al paladar es el de las finas hierbas.

7Los pollos de corral acostumbran a tener unos seis meses. Su cocción es lenta e imposible hacerlo a la plancha, por lo que habrá que guisarlo con verduras (cebollas, ajos, tomate, zanahoria y laurel) que a las dos horas se tirarán, incorporando nuevas verduras que se mantendrán hasta que el pollo esté tierno. Su calidad y gusto nada tiene que ver con los que tienen menos de un mes.

8Los fideos de quínoa son muy ricos si una vez cocidos y escurridos se les añade un sofrito de cebolla y tomate rallado con unas pocas setas secas remojadas cocido todo muy lentamente, posteriormente unas almendras crudas trituradas y una pizca de cúrcuma. Aderezar con queso rallado.

9No crudos ni alimentos animales por la noche. Los crudos estimulan al sistema nervioso y las proteínas son de difícil digestión durante el sueño. Cenar temprano.

10Escalopas o croquetas

‒Hacer un rehogado de cebolla y verduras o solo con 11cebolla caramelizada y con un poco aceite de oliva. Dejar enfriar. Añadir varias cucharadas del cereal que queramos utilizar, un poco de huevo batido para ligar, una cucharada de semillas de sésamo, unos piñones triturados u otros frutos secos. Harina de arroz o de trigo espelta o copos de quínoa, ajo y perejil. Dar forma, pasar por pan rallado y freírlas en abundante aceite de oliva gusto suave.

•También se puede colocar la masa encima de papel especial para hornear (capa no más gruesa de un a dos centímetros). Pasarla al horno a fuego suave hasta comprobar que esté cocida. Cortarla a trozos y utilizarla como un segundo plato. Es tan rica calienta como fría. Se le puede hacer un salsa elaborada con yogur, melocotón maduro, un poco de curry y un trozo de dulce de jengibre (todo triturado). Esta salsa también nos sirve para el pescado.

 

LAS VERDURAS, del tiempo

‒ Si se cuecen que sea con poco agua, ponerlas cuando esta empiece a hervir a borbotones. Tapar la olla. Hacerlas para ser consumidas al día.

‒ Cortar las verduras justo antes de cocerlas.

‒ Se puede unir verduras, germinados y frutas (no cítricas) en una ensalada, al igual que fruta seca y frutos secos, no más de seis variedades en el conjunto.

‒ Recordar que los germinados mantienen proteínas del grano y son ricos en vitamina C. Además tienen toda la energía de su desarrollo como cereal.

‒ Licuados de verduras: Beberlos con pajita, ensalivar bien para que empiece su transformación de azúcares a través de la ptialina  de la saliva, descargando al páncreas en este quehacer.

‒ No ingerir verduras crudas por la noche, mejor al mediodía. Los crudos estimulan y pueden crear insomnio.

11Sofrito de cebolla caramelizada. Es difícil para el ama de casa actual, que compagina trabajo y familia hacer buenos sofritos porque deben ser elaborados a fuego muy lento y se necesita mucho tiempo. Hay para ello una fácil solución:

•Cortar muy pequeña las cebollas, o rallarlas o hacerlo a través de aparatos eléctricos que pueden ayudar. Personalmente utilizo unos ocho quilos de cebollas cada vez. Toda esta masa la pongo a cocer sin ningún otro ingrediente; primero a fuego fuerte para que se caliente rápidamente y después a fuego lento, con la olla tapada. Le doy vueltas al contenido cada media hora, comprobando que no se queme la parte inferior. Cuando ha cambiado de color, menguado mucho y ha perdido casi el agua de la propia cebolla, la quito del fuego sin destapar, hasta que esté fría. Utilizo bolsas de celofán que lleno hasta la mitad, las grapo y las meto en el congelador. Cuando necesito cebolla caramelizada, corto con el cuchillo del pan el trozo que necesito, lo deposito en una sartén con un poco de aceite, añado el tomate rallado, ajo y perejil (cocinado todo junto) y en escasos diez minutos dispongo de un sabroso sofrito.

‒ Tanto la cocción de las verduras o frutas como su congelación destruyen la vitamina C, pero en el caso de los sofritos, lo que se pretende es ganar en sabor.

‒ No tirar el agua de haber hervido verduras, legumbres, ni otros caldos que sean comestibles, utilizarlos para sopas o purés junto a nuevas verduras y/o cereales.

 

LAS FRUTAS

Muy ricas en vitaminas. Mejor comerlas antes o entre comidas, es decir a media mañana y a media tarde, para que no interfieran en la digestión de las proteínas.

La fruta cocida por la noche o cuando nos sienta mal la cruda. No es necesario añadirle azúcar o miel, queda endulzada por sí misma.

 

LOS CEREALES – LAS LEGUMBRES

‒ El Dr. Michio Kushi decía que los cereales integrales humanizan y dan paz al alma, y si consideramos los minerales y vitaminas que contienen, como el litio, fósforo y vitaminas del grupo B necesarios para el cerebro, es muy posible que tuviera razón, al menos la experiencia de muchos terapeutas se la ha dado.  

Procurar comerlos cada día, en el desayuno, comida o cena.

‒ Se denominan legumbres a los garbanzos, lentejas, judías, soja (las más comunes), las cuales es mejor comerlas al mediodía ya que tienen una digestión lenta. Unidas a los cereales conseguimos una proteína parecida a la del huevo (la perfecta según la O.M.S.).

 

Cocción de los cereales integrales

‒ Tres partes de agua por una del cereal, cuando empiece a hervir añadir un poco de sal marina, tapar y dejar hervir a fuego tan lento que el agua se mueva poco durante la cocción, unos tres cuartos de hora. Comprobar si el cereal se ha bebido toda el agua y si se ha ablandado, de no ser así añadir un poco más de agua. No destapar al sacar de la lumbre  y esperar otros tres cuartos de hora para que el grano engorde.

•Los cereales recién recolectados (verano tardío) tardan menos en cocerse que los que llevan tiempo almacenados, tenerlo en cuenta a la hora de cocinarlos.

•El arroz al igual que el mijo, la avena, el centeno y otros se conservan muy bien en la nevera, unos diez días en verano y unos quince en invierno. Por lo que no es necesario cocerlos a diario.

 

HÁBITOS EN LA ALIMENTACIÓN

‒ Masticar la comida más de treinta veces cada bocado. La digestión empieza con las enzimas que contiene la saliva, por lo que se debe masticar un número elevado de veces, no menos de treinta en cada cucharada.

‒ No ver la televisión mientras comemos, ya que nos puede condicionar. Es decir, si como mientras veo la televisión, luego cuando veo la televisión tengo ganas de comer.


Contacto

Centro de Fisioterapia y Terapias Naturales LERH

Joan Maragall nº 10 - Bajos 3ª Sant Feliu de Llobrgat, Barcelona

936668101 - de lunes a jueves de 14h a 20h y viernes de 9h a 13h (resto convenidas)